El logotipo de ēterly nace de la unión de los cuatro triángulos alquímicos que representan los cuatro elementos de la naturaleza. Para mí era importante que formaran parte del símbolo que nos representaría. La idea inicial venía del logo en vertical, simulando la imagen de un reloj de arena, y literalmente, estando en casa dándole vueltas, vi la imagen de una mariposa. Era perfecto. Había pasado horas, días haciendo bocetos y borradores de lo que podría ser el logo, y este encajó perfectamente en lo que buscaba.
El camino que se forma en el medio de la mariposa simboliza el camino de la vida, el Ēter, el alma del mundo. Y los circulitos representan desde lo más terrenal, el planeta, hasta lo más espiritual, las personas, ambos conectados por este camino.
Muchas mujeres encuentran confort en algún punto del camino, siguiendo el protocolo de la vida, y renuncian a tejer sus alas y alzar el vuelo, renuncian a sus sueños. En Ēterfly queremos acompañar en procesos de transformación y cambios, respetando el ritmo de cada una y desde la conexión con una misma, con la naturaleza y nuestro entorno. Queremos fomentar el sentido de pertenencia.
La mariposa encarna todo lo que deseamos transmitir: transformación, ligereza, conexión y propósito. Es un arquetipo universal de metamorfosis.
Ēterfly apuesta por esa energía colectiva: mujeres que se acompañan, que sostienen, que inspiran tejiendo red en comunidad. Una sola mariposa puede parecer delicada, a pesar de sobrevivir a cambios de estaciones y tener la capacidad de volar a otro país, superando diferentes climas.
Pero una nube de mariposas es imparable; forman una masa compacta, a menudo colgándose unas de otras (ese efecto racimo de uvas). En entomología se llama bivaque: es como un refugio compartido, es reposo colectivo y protección. Y de aquí emana el nombre de nuestra membresía, un espacio para crecer y crear juntas. ¡Bienvenidas!